Costa Rica irrumpió en el selecto grupo de los cinco países más felices del planeta, según el Índice Global de Felicidad 2026 que publicó esta semana la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Además, los cuatro puestos restantes los ocupan Dinamarca, Finlandia, Islandia y Noruega, repitiendo la tradición nórdica de liderar rankings de bienestar.
La clasificación mide percepción subjetiva de la vida, apoyo social, libertad para tomar decisiones, generosidad, ausencia de corrupción y PIB per cápita. En esta edición, Costa Rica saltó al quinto lugar impulsado por su sentido de comunidad y confianza interpersonal, dos factores que crecieron tras la pandemia y que los encuestados valoran por sobre el ingreso económico.
Confianza y sentido de comunidad explican el éxito de Costa Rica
Los ticos reportan niveles récord de apoyo vecinal: nueve de cada diez personas afirman contar con alguien en quien apoyarse en momentos difíciles. Además, la práctica de celebrar «fiestas patronales» en cada cantón fortalece lazos que, según sociólogos, funcionan como red de contención emocional. Por eso, el país centroamericano desplazó a Suiza —que bajó al séptimo lugar— rompiendo una hegemonía europea que se mantenía desde 2012.
De hecho, los encuestadores recorrieron 1.200 hogares en cada nación y detectaron que en Costa Rica hasta los habitantes de ingresos medios bajos declaran una satisfacción vital de 8,3 sobre 10. Este dato supera el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que se sitúa en 6,7. Por lo tanto, expertos locales creen que la felicidad costarricense no depende solo del PIB, sino de políticas de convivencia y conservación ambiental que aumentan el orgullo cívico.
Los cuatro países nórdicos que siguen en la cima de la felicidad
Dinamarca retuvo el primer puesto por séptimo año consecutivo. Los daneses destacan por una jornada laboral oficial de 37 horas semanales y por invertir el 37% del PIB en servicios sociales, el porcentaje más alto del mundo. Además, el gobierno danés promueve el «hygge», una filosofía que celebra los momentos simples junto a seres queridos, lo que fortalece la conexión interpersonal.
Finlandia ascendió al segundo lugar gracias a un modelo educativo gratuito y de calidad que reduce la desigualdad. Islandia, tercero, combina bajos niveles de corrupción con paisajes naturales que fomentan el bienestar psicológico. Noruega, cuarto, canaliza sus ingresos petroleros en un fondo de pensiones que garantiza seguridad futura. En resumen, los nórdicos mantienen instituciones sólidas y altos impuestos que vuelven a la ciudadanía en forma de servicios universales.
Qué puede aprender Chile del modelo de bienestar de Costa Rica
Chile ocupó la posición 43 en el mismo estudio, por debajo de Uruguay (28) y Argentina (39). No obstante, el caso costarricense ofrece lecciones aplicables: fortalecer la identidad local mediante ferias y celebraciones barriales, ampliar la percepción de seguridad ciudadana —Costa Rica abolió el ejército en 1948— y promover la participación comunitaria en la gestión de espacios verdes. Asimismo, los municipios chilenos podrían replicar la figura tica de los «EBAIS», centros de salud primaria donde trabajan médicos, auxiliares y promotores que conocen personalmente a cada familia.
El sociólogo de la Universidad de Chile Roberto González señala que «la felicidad no se decreta, pero sí se puede diseñar». Por eso, propone que las futuras reformas en pensiones y cuidado infantil incorporen indicadores de cohesión social y no solo de rentabilidad financiera. En cambio, si se mide únicamente por crecimiento económico, el país corre el riesgo de estancarse en puestos medios del ranking.
Los factores que impulsan el índice de felicidad global
El informe evaluó 156 países mediante encuestas Gallup que preguntan a los ciudadanos cómo evalúan su vida en una escala de 0 a 10. Luego, cruza esas respuestas con seis variables: PIB per cápita, esperanza de vida, generosidad, libertad, apoyo social y corrupción. Por lo tanto, un país puede tener ingresos medios pero colocarse arriba si sus habitantes se sienten libres y respaldados por su red social.
Además, en esta edición se incorporó por primera vez un ítem sobre «confianza en la ciencia», factor que benefició a naciones con altas tasas de vacunación y divulgación científica. En América Latina, Uruguay fue el único estado que mejoró en este aspecto, mientras que Venezuela y Haití cayeron al fondo del listado regional por crisis humanitarias.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Costa Rica es ahora uno de los cinco países más felices del mundo?
Combina confianza interpersonal, ausencia de ejército, fuerte inversión en salud primaria y una cultura que prioriza la comunidad sobre la competencia.
Qué países nórdicos lideran el ranking de felicidad y cómo lo logran
Dinamarca, Finlandia, Islandia y Noruega lideran gracias a servicios sociales universales, baja corrupción, jornadas laborales razonables y estrecha conexión con la naturaleza.
En qué posición quedó Chile y cómo puede mejorar su índice de bienestar
Chile está 43º. Puede subir si potencia la identidad local, reduce la desigualdad mediante servicios comunitarios y mide la cohesión social en sus políticas públicas.
Latinoamérica celebra el ingreso histórico de Costa Rica al top 5, una demostración de que la felicidad no es patrimonio de los ricos, sino de quienes cultivan confianza y sentido de pertenencia. Mientras tanto, Chile observa y aprende que el bienestar también se construye con calles seguras, vecinos solidarios y bosques urbanos que invitan a respirar. El desafío está planteado.
